
El viernes pasado tomaba un avión para Barcelona. El vuelo lo hice en un MD-87 de Spanair, avión en el cual no había viajado nunca, y la verdad es que fue un vuelo agradable y cómodo, me gustó. La jornada empezaría temprano y poco antes de las 09:00 tomaba, junto con una pareja

Spotter de Madrid, el cercanías con destino a Sabadell. Ciertamente teníamos el tiempo justo si queríamos ver todo. Primero fuimos al aeródromo de Sabadell (LELL) desde la Fira Aeronaútica IAM. El Ayuntamiento de ésta localidad, con muy buen criterio, puso a disposición de los visitantes, autobuses para el desplazamiento. En la exposición se pudieron ver diferentes tipos de aviones de nueva generación así como clásicos. Fuera del acceso al público, en los hangares habilitados para la competición de la Red Bull, la actividad crecía por momentos. Los helicópteros de la prueba se ponían a punto para la retrasmisión en directo d

el evento.
Después de ver la exposición de nuevo a la Fira, donde pudimos ver diversos stands aeronaúticos, no muchos, por cierto. La simulación tenía una presencia más que destacable, y hasta los chicos de Escuadron 69 tenian un Stand enseñando a los visitantes el mundillo de la simulación aérea. La Aeroteca de Barcelona también estaba presente en la Fira con parte de su arsenal aeronáutico. Para cuando nos dimos cuenta, ya no llegábamos al inicio de la exhibición, pero vimos la última pasada de la patrulla Aspa y lo que vino después.
La palabra es impresionante, la cantidad de gente que moviliza la Festa al Cel. Y ver las clasificaciones de los pilotos fue toda una experiencia. Ahora entiendo perfectamente lo de " SMOKE ON".

Al finalizar la jornada a descansar para estar al día siguiente a pie de playa.
El domingo, pude disfrutar con los lanzamientos en paracaídas, hombres pájaro incluidos, con sus trajes especiales para desplazarse más lejos, del Harrier con su vuelo estático, haciendo un pequeño tsunami frente a la playa, o ver volar al DC-3 de Air France y al de Breitling. Toda una experiencia ver al Junkers, o la pasada del A320 de Spanair con su nueva librea, el clásico AN-2, y luego vendrían los reactores como el Alphajet francés y la patrulla acrobática de Red Bull. En fin, un entretenido espectáculo con el colofón de la prueba mundial.
Esta mañana de regreso a casa en un Airbus A-320 de Vueling, aún con la librea de Clickair.
Hemos pasado mucho calor y el cansancio habitual de éstas empresas, pero ha merecido la pena la experiencia de mi primera Festa al Cel. Barcelona sigue siendo una estupenda ciudad así como su gente.
Un saludo a todos los spotters, que no eran pocos los que se veían con cámara en ristre intentando cazarlo todo... como un servidor.
Ya he colgado unas cuantas fotos en
mi Flickr, espero que os gusten.